Esta pregunta me la hicieron en la Sala de Trading: ¿qué es mejor, entrar a mercado o al límite? Parece un detalle técnico, de esos que uno decide con el botón que tenga más cerca. No lo es. En opciones, la misma operación con el mismo análisis puede ganar menos y perder más solo por cómo entraste.
Aquí te explico qué compra cada orden y por qué en opciones la diferencia casi no se nota en una operación, pero sí en cien.
Lo que compra cada orden
Lo resumo así: a mercado compras certeza; al límite compras precio.
- A mercado le dices a tu bróker «cómprame ya, al precio que haya». Entras casi seguro. Es como la entrada VIP de un concierto: no haces fila, pero pagas más.
- Al límite le dices «cómprame, pero no pagues más de este precio». Si el precio llega a tu orden o mejora, entras. Si no llega, no hay operación: el precio se va sin ti.
En una clase lo dije así: «Límite compras más barato, pero a lo mejor no entras; mercado compras más caro, pero sí entras.» Ninguna de las dos es gratis. Una la pagas con tu ganancia y la otra con la posibilidad de quedarte fuera.
Un detalle que mucha gente pregunta: el límite se pone en el precio del contrato, no en el de la acción. Si la acción está en $215 y esperas que suba a $220, eso es parte de tu análisis. Lo que compras es la opción, y la orden va sobre su prima.
Qué es el bid, el ask y el spread
Si congelas el precio de una opción en un instante, ves dos precios, no uno:
- El bid: lo máximo que alguien está dispuesto a pagar por esa opción en ese momento. Es a lo que vendes si vendes a mercado.
- El ask: lo mínimo que alguien está dispuesto a aceptar para venderla. Es a lo que compras si compras a mercado.
- El spread: la distancia entre los dos.
Cuando alguien acepta el precio del otro lado, se hace una operación y cambia el último precio. Y en opciones, además, el bid y el ask se mueven solos todo el tiempo: cuando se mueve la acción, los que ponen esos precios los ajustan, aunque nadie haya operado tu contrato.
Un ejemplo con números inventados: el bid está en $3.20 y el ask en $3.50. Si compras a mercado pagas $3.50, o sea $350 por contrato. Si quisieras vender en ese mismo segundo, te darían $3.20. Arrancas perdiendo 8.6 % sin que el mercado se haya movido. Y para regresar a cero, el bid tiene que subir 9.4 %, no 8.6 %, porque ahora sube desde $3.20.
Por eso a veces compras y de inmediato tu plataforma te enseña una pérdida. Como lo digo en clase: el bróker te dice «compraste en 3.50 porque tú quisiste».
Por qué en acciones casi no importa y en opciones sí
En una acción grande y muy negociada, el spread suele ser de un centavo. Un centavo sobre una acción de $300 no es nada: tres milésimas de punto porcentual.
En una opción la historia cambia. Si un contrato vale alrededor de $1.00 y el spread es de 5 centavos, comprar en el ask y vender en el bid te cuesta 5 % aunque el precio no se mueva. En opciones, unos centavos de spread son un pedazo grande de una prima chica. Por eso el peaje se siente tanto.
La misma operación, distinto resultado
Mismo contrato, mismo análisis, misma salida. Lo único que cambia es dónde entraste. Seguimos con el ejemplo inventado: bid $3.20, punto medio $3.35, ask $3.50.
| Entraste en… | Si el contrato sube a $4.00 | Si el contrato cae a $3.00 |
|---|---|---|
| El bid ($3.20) | +25.0 % | −6.3 % |
| El punto medio ($3.35) | +19.4 % | −10.4 % |
| El ask ($3.50) | +14.3 % | −14.3 % |
Fíjate en las dos columnas a la vez. Entrando en el ask, la ganadora te deja 14 % en lugar de 25 %, y la perdedora te quita más del doble que si hubieras entrado en el bid. Comprar en el ask encoge tu ganadora y agranda tu pérdida antes de que tomes una sola decisión.
Y si además vendes a mercado, cedes otro pedazo del spread a la salida. En el peor caso, comprar en el ask y vender en el bid (15 centavos abajo del punto medio, en este ejemplo), la misma operación termina ganando alrededor de 10 % cuando funciona y perdiendo cerca de 19 % cuando no. Aunque el precio subió casi el doble de lo que bajó, ya tienes una perdedora más grande que tu ganadora. Es una de las razones por las que puedes perder aunque aciertes la dirección.
Eso choca directo con lo que enseño siempre: perdedores pequeños, ganadores grandes. Esa regla no empieza en la salida. Empieza en la entrada.
Ojo con la salida, eso sí: para salir con pérdida, muchas veces la orden a mercado es la que te protege. Si el contrato está cayendo con fuerza, una venta al límite puede no llenarse y dejarte dentro mientras sigue bajando. Ahí, salir ya vale más que salir al mejor precio.
Lo que no se nota en una operación y se nota en cien
En una operación, 15 o 20 dólares parecen poca cosa. Pero no operas una vez.
Otro ejemplo inventado, para que se vea la forma. Un sistema gana la mitad de las veces. Medidas sobre el punto medio, sus ganadoras dejan +40 % y sus perdedoras quitan −20 %. Mismo contrato de arriba.
| Cómo entras y sales | Resultado promedio por operación |
|---|---|
| Entras en el punto medio | +10.0 % |
| Entras en el ask | +5.3 % |
| Entras en el ask y sales en el bid | +1.0 % |
Mismo análisis, mismo acierto, mismas salidas. La ventaja por operación se cae a la mitad, y luego casi desaparece. Por eso le pongo tanta atención a esto. En la clase lo dije así:
«No solamente estoy protegiéndome de esa operación si no funciona: estoy optimizando todas mis entradas de los cientos de miles de operaciones que voy a hacer el resto de mi vida.»
Los contratos baratos pagan doble peaje
Un centavo de spread no pesa lo mismo en un contrato de $5 que en uno de 40 centavos. En el barato, ese centavo ya es 2.5 % del precio. Y si pagas un centavo de más al entrar y te quitan otro al salir, ya es 5 %.
Con las comisiones pasa igual. Si tu bróker te cobra, digamos, $1 por la vuelta completa, en un contrato de $300 eso es 0.3 %. En uno de $50 es el 2 %: un contrato que sube de $50 a $60 te deja 18 % en vez de 20 %, y uno que baja de $50 a $40 te quita 22 % en vez de 20 %.
Por eso digo: «Mientras más barato el contrato, peor el resultado.» No es la única razón por la que los contratos baratos salen caros (lo explico en cómo se escoge una opción), pero es una que casi nadie suma.
Perseguir el precio sale más caro que el spread
Peor que cualquier spread es perseguir el precio: ves que ya se fue, te da miedo quedarte fuera y compras a mercado. Pagas tres cosas a la vez:
- La opción más cara, porque el precio ya se movió.
- Lejos de tu nivel, así que si se regresa, tu salida queda mucho más lejos.
- En el ask, y justo cuando el spread suele estar más abierto.
Es, literal, el peor lugar posible. Por eso tengo una regla sencilla: si se va, se fue. Muchas veces se me van ideas porque el precio no vino a mi nivel. Ni modo: perder una oportunidad cuesta menos que pagarla al peor precio del día.
Entonces, ¿límite o mercado?
La orden límite no cambia tu análisis: cambia cuánto te quedas de él. Para entrar en opciones, casi siempre protege mejor tu ganancia y limita mejor tu pérdida. Pero no es magia: a veces no se llena y la operación se va sin ti, y otras veces se llena justo cuando el contrato sigue bajando. Por eso la orden tiene que estar donde tu análisis ya dice que compras, no solo «más barato».
Lo que no cabe en una página es cómo se traduce esto a tu operación: qué spread tolera tu forma de operar, dónde pones la orden, qué haces cuando el precio rompe con fuerza y no regresa, y cómo sales sin regalar lo ganado. Eso se aprende viéndolo en vivo. Mientras tanto, un ejercicio honesto: en tus próximas diez entradas, anota el bid y el ask del momento y cuánto pagaste. La distancia contra el punto medio es lo que le regalaste al spread. Qué otros números mirar de tu historial lo cuento en qué medir de tus operaciones.
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Todos los precios y porcentajes de esta página son ejemplos inventados para ilustrar la aritmética; no son operaciones reales. Definiciones de orden a mercado y orden límite: SEC, Investor.gov, «Types of Orders».